Profundidad sin dueño.
Espumoso potro salvaje,
tu reino
fue invadido.
Caracoles, estrellas y medusas
bosques oscuros de corales.
Acaricias
luego embravecido
duermes en tus profundidades.
Romina Ferrari - f31 nro. 1
24.7.07
Lecturas
Escrito con un nictógrafoArturo Carrera. Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1972.
Por Silvia Elena Machado
Libro centrado en la muerte, pero ¿de quién?, ¿del poeta?, ¿de la poesía? No, muerte de un modo de decir. Ya no se puede decir la realidad. La muerte es sólo por sueño. Por ello el nictógrafo. Hay que enmascarar dice Carrera "escribo como si robara, como un show un ventrílocuo…", "soy fragmentos, incienso, cenizas…"
Es la expresión personal de la asfixia. Una forma de decir: no puedo escribir, pero quiero hacerlo. De esa búsqueda surge entonces el recurso del tachado, que resalta lo importante (el poema se abre) y que por razones histórico-sociales es mejor no exponer (páginas negras, letras blancas). Las máscaras caen, sucumben. Un libro que se va haciendo, un mapa de producción en proceso: tachaduras, espacios como respiraciones musicales, silencios que impone la muerte, respeto.
Un libro que la memoria tatúa en la historia de la poesía.
He lavado
un plato de vidrio
mis manos acariciaron
su tersura
me he mirado en él
sentí el miedo
de romperlo
y ansia de hacerlo
para escuchar el ruido
de trozos desparramados
se agolparon
los recuerdos
de mi mesa
de mis hijos
que comen en ellos
sin importarles
el color
la emoción
la importancia
de un plato de vidrio.
Ana Rossel - f31 nro. 1
un plato de vidrio
mis manos acariciaron
su tersura
me he mirado en él
sentí el miedo
de romperlo
y ansia de hacerlo
para escuchar el ruido
de trozos desparramados
se agolparon
los recuerdos
de mi mesa
de mis hijos
que comen en ellos
sin importarles
el color
la emoción
la importancia
de un plato de vidrio.
Ana Rossel - f31 nro. 1
Hijo
De amarillo, teñido
por las arenas
las ondas de tus cabellos
salpican el rubio del desierto
y por eso te amo
porque el sol está en tu piel
el oscuro de tus ojos
es más luminoso que el sol
infinito
Llena tibieza desprende cada palabra
pronunciada
aliento de tu vida
que mi vida empuja
tu sensación es
vibrada por mis poros
los aleteos de tu dolor me hieren
y tu alegría, me plena.
Laura Ross - f31 nro. 1
por las arenas
las ondas de tus cabellos
salpican el rubio del desierto
y por eso te amo
porque el sol está en tu piel
el oscuro de tus ojos
es más luminoso que el sol
infinito
Llena tibieza desprende cada palabra
pronunciada
aliento de tu vida
que mi vida empuja
tu sensación es
vibrada por mis poros
los aleteos de tu dolor me hieren
y tu alegría, me plena.
Laura Ross - f31 nro. 1
Callada y serena
Desafiando al viento
Llegó la morena
Con su vientre inquieto
Temblaba su cuerpo
En la fría arena
Y ahogó el llanto
De su vientre inquieto
Evocó su vida,
Sin vida, sin luz
Sin techo, ni abrigo
Cual Cristo en la cruz
Devoró la noche
Su llanto dolido
Y golpeó su pecho
El amor perdido
Clavó sus ojos
En el mar siniestro
Y acarició en silencio
Su vientre inquieto
Entregó su cuerpo
Y con el último aliento
Ahogó con ella
A su vientre inquieto.
Delia - f31 nro. 1
Desafiando al viento
Llegó la morena
Con su vientre inquieto
Temblaba su cuerpo
En la fría arena
Y ahogó el llanto
De su vientre inquieto
Evocó su vida,
Sin vida, sin luz
Sin techo, ni abrigo
Cual Cristo en la cruz
Devoró la noche
Su llanto dolido
Y golpeó su pecho
El amor perdido
Clavó sus ojos
En el mar siniestro
Y acarició en silencio
Su vientre inquieto
Entregó su cuerpo
Y con el último aliento
Ahogó con ella
A su vientre inquieto.
Delia - f31 nro. 1
Vivir afuera
Esta columna es un espacio de opinión destinado a las personas que pasaron por la experiencia de la cárcel. Da cuenta de cómo es salir, cómo es vivir afuera después de la experiencia del
encierro. Para escribir comunicate con f31: yonofui@yonofui.org.ar
Hace un año que me abrieron las puertas de la cárcel. Ocho meses antes me habían sacado de mi casa, para declarar por unas horas (me dijeron) en el ámbito de una investigación (me dijeron) y yo les creí, porque no tenía nada que esconder, porque no había cometido ningún delito. Allí comenzó un viaje que me ha marcado para siempre. A partir de ese momento conocí un mundo que no sabía que existía: la vida tras las rejas.
Construí afectos, lazos que perdurarán, aprendí a no juzgar, a escuchar, a compartir lo más pequeño e insignificante, y el dolor extremo. Tras las rejas no importa si sos inocente o culpable, casi nadie miente, lisa y llanamente no tiene sentido, porque engañar no te saca y porque "el rancho" te crea un sentido de pertenencia y solidaridad que no había conocido antes, en el mundo de las personas "decentes". Porque hay códigos que se respetan, a veces mucho más que en la vida cotidiana de las empresas y los profesionales. Porque tiene valor un jarro de sopa caliente, hecha con la repartija de la huerta o una palmada en la espalda cuando ves que tus amores quedaron en el gimnasio después de la visita y el corazón se te parte. Porque es música el martilleo ensordecedor de las rejas cuando alguien se va en libertad, aunque no la conozcas. Porque terminás diciendo “qué bueno llegar a casa!”, cuando te llevan a un juzgado y estás durante quince horas esposada y cuando volvés a la unidad, se abre la puerta del pabellón y hay muchos ojos preguntando.
La libertad después es difícil pero es una aventura nueva, la cárcel marca pero no inhabilita, porque la vida te da la oportunidad de buscar lo bueno y también justicia.
Susana Ciri - f31 nro. 1
Fragancia
Fragancias del jardín
Abandonado
¿Encontraré aún
la enredadera
apasionada en la pared?
Si llego a tiempo
me invadirá el aroma
de las fresias las
guirnaldas de glisinas
y los crisantemos en flor.
Si llego a tiempo
reviviré junto a ellas
la emoción de las primaveras
que me quedan por vivir.
Edda Bikker - fanzín 31 nro. 1
Abandonado
¿Encontraré aún
la enredadera
apasionada en la pared?
Si llego a tiempo
me invadirá el aroma
de las fresias las
guirnaldas de glisinas
y los crisantemos en flor.
Si llego a tiempo
reviviré junto a ellas
la emoción de las primaveras
que me quedan por vivir.
Edda Bikker - fanzín 31 nro. 1
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